El 25 de noviembre se llevó a cabo la siempre esperada Noche Tec de la Escuela de Negocios y Humanidades. El Director de Carrera de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación Juan Carlos Villalobos fue claro con sus alumnos, “Donde quiera que sea y del área que sea, todos necesitan dar un mensaje, y ahí donde se necesite comunicación, ahí estarán ustedes alumnos”.
Al escuchar el aviso un escalofrío pasó por mi cuerpo. Todo se ha acabado, no habrá más Tec de Monterrey. A partir de diciembre cada quien seguirá su camino y sin importar el rumbo que se tome organizacional, periodístico, artístico o audiovisual, lo importante es que todos somos comunicadores, y como comunicadores debemos cuidarnos unos a otros, siempre halagando las disciplinas de la profesión.
De acuerdo con un ensayo publicado por Claudia Benassini en la Universidad Iberoamericana, el problema de los comunicadores es que al no tener especialidad se dice que cualquiera puede realizar su trabajo sin importar las disciplinas.
A punto de salir y teniendo una considerable experiencia en algunas de las áreas de la profesión me atrevo a decir que no sólo es necesaria una especialización, sino también que los resultados y conocimientos que tengamos reflejen nuestra pasión por lo que hacemos.
Espero que los que se quedan aprovechen todos los proyectos que les permite la institución y que los que nos vamos sigamos cultivándonos a pesar de nuestro trabajo.
En un mundo donde cualquier ingeniero se siente publicista o diseñador, cualquier administrador se cree capaz de aplicar las herramientas de comunicación adecuadas en su empresa o donde cualquier mercadólogo se promociona sabiendo hacer videos de alta calidad, es necesario que los pongamos en su lugar y demostremos porqué un comunicador es mil veces mejor para hacer todo y mucho más que eso.
No siempre puedes tener lo que quieres
Hace 16 años